viernes, 14 de octubre de 2011

Recetario

Hace unos meses Paloma, del blog In cucina, se puso en contacto conmigo para que le imprimiese unas tarjetas para anotar sus recetas. Entre que Paloma no tenía prisa, que era un trabajo a medida, y que el verano se nos echó encima, todavía no las he hecho. Por fin me propuse que de esta semana no pasaba. Y aquí estoy con las pruebas e intercambiando correos electrónicos con Paloma.


Y como veis he vuelto a poner a trabajar a mi "modelo de manos". Aunque ahora se nos une una nueva mano al equipo. ¡Ojo! que esto se está convirtiendo en una micro-empresa lo menos: ¡ya somos cuatro manos! Aunque sigamos siendo sólo dos ojos.

Full equip: tres manos + la cuarta que está explotada haciendo fotos ;-)
Raúl, Elisa, Susi y Raquel (lalessismore) se pasaron por el taller el otro día a hacerme unos encargos y me trajeron esta mano tan chula, hecha de forja, que Elisa encargó para la exposición de los premios ADCV durante la Valencia Disseny Week.

Recipe cards
Paloma from In cucina blog wrote me an e-mail before summer asking for some recipe cards to write down her recipes. Partly because she said there was no hurry, partly because summer was around the corner and partly because it had to be a project designed from scratch nothing happened until now. I decided it had to be made this week. So here we are exchanging e-mails with proofs.
As you can see I put to work my hands model again. And look I have a fourth hand on the team, ¡this is becoming a microenterprise! Four hands but still only two eyes working ;-)

martes, 11 de octubre de 2011

A veces, la confianza da asco

Eso debió de pensar mi hermano cuando le entregué las invitaciones de su boda con una errata.


¿La encontráis?
No, no está en "noviembre", en castellano los meses se escriben con minúscula inicial. La errata está en la ese de José. Es una ese cursiva en vez de una ese redonda.
Pues yo le veía algo raro a esa ese, pero no caía. Y me decía a mí misma, viene de la misma caja que la otra pero juraría que no son iguales. 
El día que imprimí esto debía de tener la tensión baja, o unas fiebres maltesas o algo (busco excusas por si no os habíais dado cuenta) porque no lograba entender qué le pasaba a esa ese.

Entre mis cajas de tipos hay muchas cajas de la tipografía Futura, muchas. Pero actualmente en el taller yo sólo tengo cuatro cajas, el resto duerme el sueño de los justos en el trastero a la espera de que las limpie. Y entre las cuatro cajas hay una Futura fina cursiva del cuerpo 10, una negra del cuerpo 20, una normal del cuerpo 36 (la de la foto) y una fina del cuerpo 48. Así que ni se me ocurrió que pudiese haber una ese cursiva del 36 mezclada entre mis redondas. Pero ahí estaba. Supongo que durante los diferentes traslados que han sufrido las cajas (y que ha sufrido mi espalda, pues estas cajitas pesan lo suyo) se debió colar la intrusa con la ayuda de alguna mano curiosa. Seguramente entre las cajas que se amontonan en mi trastero hay una Futura cursiva del 36. A ver si me animo y la desentierro ;-)

Pero bueno, creo que todavía no os he enseñado cómo quedó esta invitación. Como la de Adriana, esta boda también es internacional, así que hubo que imprimir la invitación del sarao español y la del italiano. Como os conté aquí, estos chicos son muy viajeros y las invitaciones son "temáticas". Dentro de un sobre de correo aéreo va la invitación impresa con tinta roja (y el avión en gris claro) y otra tarjeta un poco más pequeña impresa con tinta azul en la que se explican los "datos de interés" o las "informazioni utili".


La dirección de la sede del ayuntamiento de Barcelona en la que se celebra la boda, la dirección del restaurante y el destino del viaje de novios, con una invitación a que los regalos les ayuden a alzar el vuelo (o "spiccare il volo", me ha encantado ese verbo) con destino a Argentina.
Para la invitación italiana se ve que ya se me habían curado las fiebres y encontré la errata y la corregí. ¡Esto que ganan los italianos! Pero luego logré equivocarme en la tarjetita de las "informazioni utili" y esta vez sí que la repetí. Porque lo de la ese... tira; pero en la tarjetita azul había un batiburrillo de letras que no tenía perdón (se ve que tuve una recaída ;-).

Por cierto, el titulillo de las tarjetas azules está compuesto con la Futura negra del cuerpo 20 y los textos están compuestos con la tipografía Radio que diseñó Carl Winkow para Richard Gans. Os dejo el enlace a la web de Marta Sánchez Marco, que la ha digitalizado, así que ya la podéis utilizar en vuestros ordenadores. Es una tipografía muy muy chula. Id y ved.

P.D.: A veces no os enseño las cosas mejor porque soy tan negada con el Photoshop que hasta soy incapaz de emborronar los números de las cuentas corrientes de las tarjetas. Así que por discreción hago estos planos imposibles. Séanme bondadosos y no me juzguen con severidad.

P.P.D.: Me da un poco de vergüenza recomendaros esto porque Adriana se deshace en elogios conmigo (se ha pasado!), pero es que esta semana contó en su blog la historia de sus invitaciones. Si queréis echar un vistazo a sus super-sellos... id y ved.

viernes, 7 de octubre de 2011

Tengo una coartada

Yes, I didn't turn out last tuesday. I am sorry. The earlier you make a resolution (I said I would post tuesdays and fridays) the faster you break it.
My alibi is I have been printing like mad and moving around heavy furniture on my own. And I have graphic evidence of both. See:




About moving around heavy furniture, this is the case: I found at Ebay a chest of drawers measuring 136cmx90cm, perfect for storing big sheets of paper, the price was a bargain so I had to be fast. Secondly, as I had to borrow a big car to transport the chest of drawers, I thought a good idea to bring to the workshop my third type cabinet.
It's not restored yet, a task that it seems I will never finish.

And for the "printing like mad" part. This is it:




El martes no aparecí por aquí, lo siento. Sé que dije que escribiría martes y viernes pero... Cuanto antes haces un propósito menos tiempo te lleva incumplirlo.
Pero tengo una coartada: he estado ocupada trasladando muebles de aquí para allá e imprimiendo. Y tengo pruebas que lo demuestran (véanse las fotos de arriba ;-) Encontré en Ebay un archivador de planos a un precio inmejorable y tuve que traérmelo. Como en mi cochecito no cabía, tuve que pedir prestado un coche más grande. Y ya que tenía un coche más grande... pues decidí traerme también el último chibalete que me quedaba en el trastero. Como veis aún no lo he acabado de restaurar. La verdad, no sé si algún día lo haré. Era verde césped, podéis ver un trocito todavía del color original arriba a la izquierda, y las cajas verde claro. El chibalete está casi todo lijado, y está en tan mal estado que creo que luego le daré una manita de laca. También creo que le daré laca al archivador de planos.
Total, que tengo faena por delante.
En cuanto a lo de imprimir, es medio secreto, lo siento. Os dejo un par de fotillos para que espiéis y ya lo veréis terminado ;-)

P.D.: Sí, en el nuevo-viejo chibalete hay una caja de Bodoni :-D

viernes, 30 de septiembre de 2011

Lo prometo

Prometo que soy una señorita. Bueno, soy una señora porque estoy casada (todavía) ;-) pero, vamos, que no soy una bruta. Aunque mirad lo que me ha pasado:


El otro día me cargué una llave de cuñas. 
Estaba yo imprimiendo unas participaciones de boda —las del avión— y yo no sé qué pasó, que me quedé con la llave en la mano. La llave era nueva, la estrené yo y no me costó muy cara, la verdad. Así que no era de extrañar que se me rompiera. Enseguida me compré otra para sustituirla, pero también fui a un taller que hay en la calle en la que vivo para que me hicieran una llave nueva de un material mejor.
Aquí lo podéis ver: la de la izquierda es la llave nueva. El señor que me la hizo aprovechó la cruceta de la llave rota, por eso en el medio veis la llave rota y sin la pieza perpendicular. A la derecha está la llave que compré para sustituir a la rota, exactamente la misma.


Esta era la segunda vez que necesitaba los servicios de estos señores que trabajan cerca de mi casa. No hay ningún letrero en su taller, pero imagino que es un taller de ¿tornería y fresado? de metales. El jefe es muy amable, la vez anterior fui a recoger un prisionero para los rodillos de la Barcino, y el señor le regaló a mi hijo una sierra de metales desafilada que tenía por ahí (cuenta el gesto, yo escondí la sierra en cuanto llegamos a casa, claro, porque Miguel tenía cuatro años).
Creo que le debe desconcertar que una mamá vaya por su taller pidiendo estos pequeños trabajos.

¡Ah!, y a sí funcionan las cuñas:


Con la llave se da vueltas al tornillo superior y una pieza móvil va saliendo hasta ajustar bien el molde en la rama. Yo me debí pasar apretando... Lo que parece claro es que la nueva llave no se romperá tan fácilmente.

P.D.: No tengo nada contra las brutas, ¿eh? Y mucho menos contra esta bruta-bruta bonaerense.

martes, 27 de septiembre de 2011

Tinta verde

A través de Alfredo llegó a mis manos este bote de tinta.


Perdonad la calidad de la imagen pero esto del autorretrato es difícil.

El bote no era de Alfredo, venía de un taller que había cerrado. Es una lata enorme, de siete kilos, cuando normalmente los botes de tinta que yo compro son de un kilo. Yo calculo que dentro quedarán dos kilos y medio o tres. En la etiqueta pone que es un "verde primavera" de la marca Lorilleux (que no es una mala marca).
Hoy lo he sacado para imprimir unas bolsitas que preparo para la campaña navideña (sí, ya estoy en esas).


Al abrir el bote la visión no ha sido muy halagüeña. Así que he decidido hundir bien la espátula en la tinta e intentar sacar tinta del fondo. Normalmente la tinta que está en la superficie se seca o se oxida mientras que la que está en capas inferiores permanece más fresca.



¡Um, no está mal!, he pensado.
Y he puesto tinta en la máquina.
Y me he puesto a imprimir.


Pero... ¡qué mal! Parece como si la tinta que hay dentro de la lata no fuese exactamente lo que dice la etiqueta. Es como si hubiese mucho blanco transparente, o algún tipo de suavizante para licuar la tinta (sí, sí, existe una cosa que se llama suavizante para tintas). La verdad es que llama la atención que la tinta no se haya secado, ni siquiera la capa superior, aunque como podéis ver el color sí que varía del fondo a la superficie. Incluyendo algunas vetas de un color oscurísimo que me han hecho sospechar de que lo que hay en este bote es un mezcladillo patatero. O a lo mejor es simplemente que la tinta es demasiado vieja.
El caso es que esta tinta no me ha convencido. He limpiado la máquina y he sacado el bote de azul y el de amarillo. ¡Qué le vamos a hacer! ¡A mezclar se ha dicho!


Ya os enseñaré el resultado a finales de noviembre o en diciembre.

P.D.: Ahora necesito averiguar cómo deshacerme de esta tinta de una manera responsable.

Green ink
I was given a huge can of green ink (excuse the quality of the photograph, it is a self portrait). It held 7kg but I guess now there are left less than three. The case is I have tried printing with this ink and it seems that the contents of the can are not exactly what they should be. It could be there is a lot of transparent white with some green, or some other strange mix of inks, or maybe it is just that the best before date passed a long time ago. Finally I decided to clean the printer and take out my brand new yellow and blue inks and make my own green.
Now I have to find out how to dispose all of this ink in a responsible way.

martes, 20 de septiembre de 2011

Premio para Elisa

¡Fanfarria, fanfarria!
Me haría falta que blogger me dejara poner música.



Ayer fue la entrega de los premios de la Asociación de Diseñadores de la Comunidad Valenciana.
Y Elisa Talens se llevó el gato al agua.
¿Con qué? Con un logotipo para las encuadernaciones de Oficio.

Ya sabéis que de Elisa es el logo que figura en lo alto de esta página. Os lo conté aquí; yo me había obsesionado con que el logo de la imprenta tenía que tener la tipografía Futura y la ligadura en la f+i. Y a la pobre no le di mucha libertad (mala clienta que soy).
Últimamente, como el trabajo de encuadernación artesanal se anima, pensamos que le podíamos dar la oportunidad a un logo "más manual".  Y entonces le dejé hacer a Elisa (porque al fin y al cabo no soy tan mala). Y Elisa diseñó esta maravilla. En junio se le ocurrió que podía presentarlo a los premios de la ADCV y ayer en el Teatro Olympia le dieron su premio en la categoría de Diseño gráfico/Identidad Corporativa.
¡Enhorabuena, guapa!

Y muchas gracias por ser tan curranta. Dentro de un mesecillo podré enseñaros otro proyecto que tenemos entre manos la campeona y yo. ¡Qué ganas tengo de que se haga realidad!

jueves, 15 de septiembre de 2011

Un poco de bricolaje

A veces una tiene que sacar las herramientas para ciertos menesteres.


Lo nuevo y lo viejo; creo que harán buenas migas.